Ley de Segunda Oportunidad, una nueva vida tras las deudas


Si estás leyendo estas líneas, seguramente te encontrarás en la misma situación que muchos otros: las deudas por tarjetas y préstamos personales te ahogan y necesitas una segunda oportunidad. Te has visto en la situación de “tirar” de las tarjetas para poder pagar las cuotas de otros préstamos. Te inundan a llamadas a ti y a tu familia. Y a todo esto se suman los problemas por la hipoteca.

Si sigues leyendo, sin duda debes valorar la posibilidad de acudir al procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad. A continuación te explicamos brevemente en qué consiste.

¿Para quién está pensado este procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad?

Para personas con un alto nivel de endeudamiento. Si lo que tienes que pagar cada mes es más que lo que ingresas, continúa leyendo.

¿Y para qué tipo de deudas?

Tanto para préstamos hipotecarios como personales; tarjetas de crédito y préstamos rápidos quedan dentro del saco de la Ley de Segunda Oportunidad.

¿Qué tipo de deudas tienen un escudo frente a Ley de Segunda Oportunidad?

Las deudas de Derecho Público (Hacienda, Seguridad Social…) no se ven afectadas por estos procedimientos. Al final de ellos, seguirás manteniéndolas. Pese a ello, podemos ayudarte a concertar aplazamientos y fraccionamientos que te ayuden a soportarlas.

¿Cuál es el objetivo de la Ley de Segunda Oportunidad?

Dar, como su propio nombre indica, una segunda oportunidad a las personas que la crisis ha dejado en peor situación. Éstas entregan sus bienes (excepto aquéllos que sean necesarios para el desarrollo de la actividad) y a cambio les permite liberarse de las deudas para empezar de cero. Existen numerosas fuentes que nos hablan de esto.

¿En qué consiste el procedimiento?

Inicialmente se insta una mediación concursal. El Notario o, en su caso, el Registrador nombra a un mediador concursal que será el encargado de mediar con tus acreedores. Propone importantes rebajas y/o aplazamientos («quitas y esperas») para llegar a un acuerdo extrajudicial de pagos con ellos. Si no se alcanza un acuerdo, entonces tendremos que presentar un concurso consecutivo.

Esta segunda fase se tramita ante el juzgado, quien nombra a un administrador concursal. Cuando el concurso termina, se solicita la exoneración del pasivo no satisfecho. Es decir, se solicita que se te libere de tus deudas para que puedas empezar tu vida desde cero, sin esa pesada mochila.

Si has leído hasta aquí, no dudes en venir a visitarnos para que podamos estudiar tu caso y ver si estás dentro del ámbito de aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad. Concierta ya tu cita a través de estas vías:

Teléfono: 985254866

email: info@orejasabogados.es